Por Williams Viera | [email protected]

En el momento que se creía improbable otro tipo de noticia que no fuese lo de la pandemia en que se encuentra afectado el mundo, la muerte del afroamericano George Floyd por el policía Derek Chauvin, en Minneapolis, el pasado lunes 25 de mayo, encendió de nuevo el debate, en Estados Unidos, con respecto al racismo y al exceso de fuerza policial.

Floyd fue detenido por Chauvin, de 42 años de edad, junto a otros tres uniformados a las 9:10 de la noche, el pasado lunes 25 de mayo, en la calle Chicago Avenue, dentro de un vehículo del que se bajó sin hacer resistencia, de acuerdo con testigos que se encontraban en el lugar y que a través de grabaciones se ven cómo fueron los últimos minutos de vida del hombre al que se le acusó, con otros dos hombres, de ‘supuestamente’ intentar comprar cigarrillos con un billete falso de 20 dólares en la tienda Cup Food.

El vídeo de Darnella Frazer que se hizo viral por ser transmitido por CNN y por otras cadenas noticiosas de televisión muestra que Chauvin tiene su rodilla izquierda presionando en el cuello de Floyd, quien se encuentra en el asfalto. Así lo hace durante ocho minutos y 46 segundos mientras se escucha, de manera reiterada, “no puedo respirar”. La acción del policía continuó inclemente durante los dos minutos y 53 segundos en los que el afroamericano quedó inmóvil y sin pronunciar palabra. El uniformado solo le quitó la rodilla del cuello de la víctima en el momento que llegaron los paramédicos.

Esa grabación demostró que en ningún momento hubo resistencia de la víctima al arresto. Igual sucedió con el vídeo de Dragon Wok que se dio a conocer en Facebook y por otras publicaciones fílmicas de otros testigos que se encontraban en el lugar de los hechos e igualmente confirmados por el ojo electrónico que es el dios pagano que todo lo ve y lo registra y que pone en evidencia lo bueno y lo malo que sucede en nuestro alrededor como son, en este caso, las cámaras de seguridad de la zona que captaron lo que ocurrió con Floyd, de 46 años, padre de una niña que acababa de perder a la madre en Houston, Texas, de donde él era procedente.
La víctima trabajaba tres noches, a la semana, como vigilante de seguridad hacía cinco años en ‘Conga Latin Bistro’, un restaurante con pista de baile en Minneapolis.

“Siempre fue una buena persona”, dijeron quienes conocían a Floyd.
Otros vídeos mostraron, también, que dos policías, además de Chauvin, pusieron sus rodillas en el cuerpo que estaba bocabajo, en el suelo e inmovilizado de Floyd que lo llevaron a la muerte, a las 9:25 de la noche, del pasado lunes 25 de mayo de 2020, según información oficial. Esa acción policial desató el infierno en algunas ciudades estadounidenses.

Sin embargo, en esta historia hay un dato adicional. Floyd y Chauvin trabajaron como vigilantes en ‘El Nuevo Rodeo’, otro club hispano, durante el tiempo en que Maya Santamaría fue su dueña. Hasta el momento, nadie sabe si víctima y victimario alguna vez conversaron.

Los médicos forenses, en la autopsia inicial, descartaron que la muerte de Floyd haya sido por asfixia o estrangulamiento. Sin embargo, él sufría de una enfermedad arterial y de hipertensión.
“La inmovilización tan agresiva pudo contribuir a su deceso debido a su estado de salud”, dijeron los fiscales encargados de la investigación en la que agentes del FBI analizarán cada detalle al igual que los vídeos de ese momento trágico que tuvo una duración de 15 minutos.

Se desató el caos
Desde el momento que se conoció lo acaecido, protestas de todo tipo se registraron con el grito de “¡justicia, justicia, justicia!”.

Primero, obviamente, fue en Minneapolis y luego en Saint Paul (Minnesota). Después el polvorín se extendió a 30 ciudades de 16 estados.

Los habitantes que salieron a protestar por la muerte de Floyd también causaron destrozos en comercios y viviendas en ciudades como Beverly Hills y Los Ángeles, California; en Denver, Colorado; en Miami y en Jacksonville, Florida; en Atlanta, Georgia; en Chicago, Illinois; en Louisville, Kentucky; en Cincinnati, en Cleveland, en Columbus, en Dayton y en Toledo, Ohio; en Eugene y en Portland, Oregon; en Filadelfia y en Pittsburgh, Pennsylvania; en Charleston, en Greenville y en Columbia, Carolina del Sur; en Durham, en Greensboro y en Raleigh, Carolina del Norte; en Nashville, Tennessee; en Salt Lake City y en Seattle, Utah; en Milwaukee, Wisconsin; y en Nueva York.

Manifestaciones regionales

Lo que llamó la atención en las diferentes protestas, incluidas las de Carolina del Norte, es que muchos participantes, afroamericanos, blancos e hispanos, se olvidaron de las recomendaciones sanitarias que tanto insiste el gobierno estatal como es la distancia física y el usar mascarilla.

Anthony Major, de 27 años y residente en Greensboro, con motivo de la muerte de Floyd, convocó por Instagram una protesta pacífica. Los manifestantes caminaron durante 10 horas desde el centro de Greensboro hacia Gate City Boulevard y, finalmente, hacia la Interestatal 40/85 que llevó al Departamento de Policía de Greensboro a cerrar un carril.

“Nadie fue herido ni arrestado y todo se cumplió con tranquilidad”, dijo Major.

Sin embargo, después de concluida esa convocatoria, otro grupo de inconformes apareció y causó miles de dólares en destrozos a los establecimientos comerciales, al Centro Internacional de Derechos Civiles y al Museo en South Elm Street.

En tanto, en Raleigh la marcha se realizó en paz y luego se desató la violencia que dejó 12 arrestados mientras que las protestas en Durham terminaron pacíficamente ‘a pesar del dolor’.

En paz…

Cientos de personas hicieron una marcha desde King Street y se dirigieron hacia Marion Square, en Charleston, por la muerte de George Floyd, el pasado sábado 30 de mayo, desde las 2 hasta las 6 de la tarde en Charleston, Carolina del Sur, pero no se registraron incidentes con las fuerzas del orden.

De igual manera, en Columbia y Greenville hubo manifestaciones que causaron congestión vehicular.

Sin embargo…

En Jacksonville, una ciudad del noreste de Florida que pertenece al condado Duval, unas 1.200 personas también se manifestaron en contra de la muerte de Floyd, pero la protesta igualmente terminó en una batalla campal y con un policía herido.

El alcalde de la ciudad, Lenny Curry, y el alguacil Mike Williams detallaron lo ocurrido como un ‘caos’.

“Lo que sucedió lo protagonizó un pequeño grupo que se quedó para crear desorden. Atacaron a varios policías y a un sinnúmero de sus autos se les intentó incendiar y les rompieron las ventanas. Lo grave es que tenemos un oficial apuñalado en el cuello y actualmente se encuentra en el hospital”, dijo Williams, pero sin ofrecer más detalles sobre la salud del uniformado.

Prosigue el proceso

El caso Chauvin prosigue y aún no se sabe con certeza hasta cuando. Lo único que se sabe es que se encuentra detenido y acusado de asesinato y homicidio involuntario mientras su esposa, Kellie, le pidió el divorcio. Los otros tres oficiales involucrados en la muerte de Floyd permanecen en custodia policial y se investiga la participación que tuvieron.

En tanto, las protestas continúan…