Una mujer de los suburbios de Chicago enfrenta cargos federales de que mantuvo como rehenes dentro de su residencia a 19 adultos y 14 menores procedentes de Guatemala y los obligó a trabajar.

Concepción Malinek, de Cicero, Illinois, fue acusada de labores forzadas y se le ordenó el jueves quedarse en prisión.

La fiscalía asegura que Malinek, de 49 años, ayudó a los migrantes a ingresar a Estados Unidos, ya sea utilizando su nombre o dirección o realizando los pagos de los pasajes de avión. Posteriormente, les dijo que le debían miles de dólares por su asistencia y les ayudó a encontrar trabajo en una fábrica.

Según la fiscalía, Malinek llevaba y recogía a diario a las personas a su trabajo y les prohibía salir de su sótano.

El asistente de fiscal federal Christopher Parente dijo que la evidencia contra Malinek, quien tiene la doble nacionalidad estadounidense y guatemalteca, “es cada vez más sólida”. También señaló que el esposo de Malinek, un agente de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA por sus iniciales en inglés), está siendo investigado.

El abogado defensor Raymond Pijon dijo que Malinek solo intentaba ayudar a los migrantes.