La tragedia del pasado 18 de enero, cuando la explosión de un oleoducto en el estado de Hidalgo (centro de México) dejó 115 fallecidos, no ha sido suficiente para detener la aparición de tomas clandestinas de Petróleos Mexicanos (Pemex). 

El Gobierno mexicano informó este lunes que, entre el 7 y el 27 de enero, se tienen contabilizadas 1.684 tomas clandestinas en el país; de las cuales, 1.022 no han sido localizadas por las autoridades mexicanas, lo que supone un grave riesgo para las comunidades aledañas. 

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