Por Mayra Arteaga | [email protected]

• Ante la falta de información para esclarecer la desaparición y muerte de la joven de 21 años, la familia pide desesperada a la comunidad que reporte cualquier detalle que se relacione con este caso.

Charlotte, NC.- Sonriente, amistosa, confiada y con sueños de estudiar criminología, Thelma Alejandra Villegas Ríos se fue de este mundo cubierta en una nube de misterio.

Descrita por su madre, Elma Ríos, como una joven alegre, llena de sueños y quien esperaba con ansias celebrar su fiesta de cumpleaños “el siguiente sábado”, Alejandra desapareció de su casa el pasado martes 22 de julio, sin que se supiera más sobre ella.

“Mi hija estaba en la casa ese martes. Mi vecino me contó que la vio jugando en el patio con su perro como a eso de la 1:30 de la tarde. Luego de eso no sabemos más”, dijo a HOLA NEWS la desesperada madre.

Según explicó Ríos, se estima que Alejandra salió de la casa entre la 1:30 p.m. y las 4 p.m. de ese martes. Su última conexión a las redes sociales se registró, precisamente, a la 1:30 de la tarde “y ella siempre pasaba, constantemente, conectada a su Facebook e Instagram”, destacó la madre.

Alejandra era una niña quieta. Se graduó de high school en 2016 de Rocky River HS y soñaba con estudiar criminología, aunque era un gran aficionada del modelaje y el maquillaje. Había decidido tomarse un ‘año sabático’ y en febrero de 2019 viajó a México junto a su abuela y ahí permaneció durante cuatro meses, volviendo a Charlotte el 16 de junio.

“Ella había regresado a Charlotte porque quería trabajar y reunir un poquito más de dinero para volver a México. Toda la familia estaba reunida en México para celebrar los 75 años de mi mamá. Íbamos a tener una gran fiesta el 27 de julio y Alejandra planeaba reunirse con nosotros”, dijo María Ríos, tía de la joven.

Todo un misterio

Los planes de cumpleaños, las fiestas, los sueños quedaron envueltos en una cortina de misterio en la que las preguntas se ahogan ante la falta de respuestas.

“No entendemos lo que pasó. Su cartera está intacta en la casa, las llaves de la casa están aquí y ella ni sabía manejar ni tenía un carro para movilizarse, siempre éramos nosotros los que la llevábamos a cualquier lugar que quisiera ir. El día que desapareció nosotros estábamos en México y solo mi esposo estaba en Charlotte. Cuando él volvió de trabajar a eso de las 4 de la tarde, la niña no estaba en casa, la puerta no estaba debidamente cerrada y habían dos vasos en la mesa, como si hubiese tenido alguna visita”, explicó Elma.

Pero no hay evidencia de lo que haya pasado. En su casa, al este de Charlotte, no hay cámaras de seguridad, ni en las de los vecinos. En una iglesia, al otro lado de la calle, hay una, pero durante las horas del día no está direccionada hacia la vivienda de Alejandra. “No tenemos muchos recursos para averiguar lo que pasó con mi hija”, dijo la madre.

Solo se sabe que la niña desapareció el martes 22 de julio de 2019 y  su cuerpo fue encontrado por las autoridades de Winnboro, Carolina del Sur, justo en el acceso que de la Interestatal 77 da al Highway 200. Un empleado que cortaba el césped en la carretera fue quien dio aviso sobre el encuentro de la joven.

Lo que haya sucedido entre ese martes y jueves es motivo de investigación de los oficiales de los departamentos de Policía de Charlotte-Mecklenburg, la Oficina del Alguacil del Condado Fairfield y la División de Aplicación de la Ley de Carolina del Sur.

“Todas las agencias nos aseguran que están haciendo su mejor esfuerzo, que este caso van a investigarlo hasta dar con el responsable y esa es la esperanza que tenemos”,  dijo Elma.

Clamor desesperado

Ante la falta de pistas, tanto la madre como la familia esperan contar con el apoyo de la comunidad para que, en caso de haberla visto durante ese tiempo, se acerquen a las autoridades y digan cualquier detalle que ayude a resolver el caso.

“No tengo ni idea de quien pudo hacerle esto a mi hija. Ella no tenía enemigos, era muy buena, con un gran corazón y nunca vio el peligro o el mal en las personas”, dijo la madre a este semanario.

“Por eso ruego a todas las personas que hayan podido verla, así sea en la calle, en una gasolinera o en cualquier lugar, que reporten cualquier detalle, porque necesitamos justicia para mi hija y necesitamos evitar que esta persona siga haciendo daño a otras niñas y a otras familias”, clamó Elma.

“Alejandra murió y una parte de mi se fue con ella”, concluyó la madre rogando por una luz que esclarezca los últimos días de su hija.

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