Photo by:Flickr.com/Thomas Altfather Good

Un niño de nueve años ha sido acusado de asesinato múlitple en primer grado por la muerte de cinco personas que perecieron quemadas en el interior de una casa móvil en Peoria, Illinois.

Los cinco fallecidos son parientes del niño, dos de ellos eran adultos y tres eran niños y ahora la mamá del sospechoso lo defiende asegurando que su hijo no es “un mostruo”.

Los hechos se remontan al 6 de abril pasado cuando las víctimas fallecieron en la casa aparcada que se encontraba aparcada en el Timberline Mobile Home Park de Goodfield, al suroeste de Chicago.

Las investigaciones realizadas tras el incendio determinaron que en interior de la vivienda fallecieron Daemeon y Ariel Wall, de dos y un años, respectivamente, Kathryn Murray, de 69, Jason Wall, de 34 y la niña Rose Alwood, de 2. El fuego, aseguró el forense Tim Ruestman, fue provocado “incendionadamente”.

El incendio comenzó hacia las 11:00 p.m. de aquella noche y las llamas eran tan intensas que aunque los vecinos escuchaban a la familia lanzar horribles alaridos pidiendo ayudan, nadie pudo entrar a rescatarlos. Increíblemente, Katrina Alwood y su hijo Kyle, de entonces 8 años, fueron los únicos que pudieron escapar del infierno que se formó en la vivienda.

Ahora el menor ha sido señalado como el sospechoso del asesinato múltiple. “Todos lo miran como que él es una especie de monstruo pero ése no es él”, aseguró la Alwood ante las cámaras de la cadena CBS para hablar sobre las acusaciones que ahora pesan sobre su hijo. “La gente comete errores y esto es lo que esto es.

Sí, fue una tragedia horrible, pero aún así no es algo por lo que se deba arruinar su vida”. Acusar a un niño tan pequeño de asesinato múltiple fue una decisión difícil para los fiscales, según la agencia AP ni ngún niño tan pequeño había sido acusado de asesinato masivo desde 2006.

“Es una tragedia, estamos acusando a una persona muy joven de uno de los crímenes más graves que tenemos. Pero creo que hay que hacerlo”, afirmó Greg Minger fiscal de distrito de Goodfield cuya tarea ahora será probar que el niño quiso matar intencionalmente a sus parientes. Ahora, los fiscales deberán probar que el niño tuvo la intención de matar por adelantado”.

A pesar de la gravedad de los cargos el niño no ha sido detenido, pues las leyes de Illinois prohíben el arresto de menores de 10 años. De ser encontrado culpable el menor podría ser sentenciado a cinco años en libertad condicional bajo la condición de someterse a una terapia de rehabilitación emocional.

“Yo también perdí a mi familia, ¿saben?”, exclamó la mamá del niño. “pero lo perdono. Lo amo a pesar de todo”. El pequeño Kyle tiene cita en corte este 21 de octubre.

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