Jugar con Barbies, Max Steels, peluches y videojuegos es cosa del pasado, lo de hoy es jugar con cocodrilos.  Sí, leíste bien y no estamos bromeando.

Bueno, quizá no es una actividad que le llame la atención a muchos niños, pero sí a una pequeña niña de Indonesia. De acuerdo con información de Vice, un cocodrilo de 200 kilogramos de nombre Kojek, fue separado de su familia humana hace un año. 

Su ama, una anciana llamada Maemunah, que lo cuidó durante 21 años, lloró amargamente la separación, para ella era como un nieto más. La historia de este extraño lazo familiar se dio a conocer luego de que se difundieran videos en los que se observa a su nieta lavándole los dientes al cocodrilo. 

En las grabaciones la pequeña se encuentra sentada en el suelo, tranquila y concentrada en la peligrosa tarea. Como era de esperar, los videos se volvieron virales y el gobierno tuvo que involucrarse y pedir llevar al reptil a un hábitat más adecuado.

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